Aqui en silencio adoratriz contemple a Dios

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Basilica San Pedro , Vaticano

Amigos que Dios trae a este rincon de la red.

martes, 1 de mayo de 2012

Luz del mundo . Entrevista a Su Santidad BENEDICTO XVI

Su Santidad, tengo una pregunta para usted

¿Qué le preguntarías a Benedicto XVI? 11 preguntas que ya te ha respondido
pregunta1Madrid 11 de julio de 2011.- De Benedicto XVI muchos han destacado su habilidad por hacerse las grandes preguntas. Durante la Vigilia de la JMJ, varios jóvenes de diferentes países también preguntarán al Papa sobre la juventud y cómo vivir la vida cristiana.
“La fe no elimina las preguntas. Un creyente que no se hiciese preguntas acabaría encorsetándose” (Cardenal Ratzinger. La Sal de la Tierra)
¿Y tú que le preguntarías? Benedicto XVI es un joven Papa de más de ochenta años que ha accedido a ser entrevistado en profundidad por el periodista alemán Peter Seewald. Aquí te dejamos 11 de las preguntas que el Papa ya te ha respondido sobre su vida de fe y el cristianismo.
      1. ¿Cree el papa todavía lo que creía como niño?
      2. ¿Y cómo reza el papa Benedicto?
      3. ¿Qué quiere Jesús de nosotros?
      4. El cristianismo ¿está agotado o pasado de moda?
      5. Ser cristiano hoy ¿misión imposible?
      6. ¿Tiene remedio el mundo?
      7. La eucaristía ¿germen de revoluciones?
      8. El shock de ser elegido Papa
      9. ¿El Papa se entera de lo que ocurre fuera del Vaticano?
      10. ¿Cómo se dirige la Iglesia?
      11. ¿Por qué visita el Papa España tantas veces?

pregunta6¿Creer como creen los niños?
Peter Seewald: ¿Cree también el papa todavía lo que creía como niño?
B16: “Ver lo sencillo, eso es lo que importa. Es una arrogancia del intelecto que digamos: esto contiene en sí algo contradictorio, sin sentido, y ya sólo por eso no es posible en absoluto. ¿Por qué Dios no habría de ser capaz de regalar un alumbramiento también a una virgen? ¿Por qué no podría resucitar Cristo?
En ese sentido ironizó también Saint-Exupéry en El Principito sobre la erudición de nuestro tiempo y mostró cómo con ella se pierde de vista lo esencial, y cómo el Principito, que no entiende nada de todas las cosas eruditas, ve, en última instancia, más y mejor”.
Benedicto XVI, Luz del mundo. Barcelona 2010, Herder. Páginas 175-176

¿Qué rezar?
PS: ¿Y cómo reza el papa Benedicto?
B16: “Por supuesto que rezo siempre en primerísimo lugar a nuestro Señor, con el que tengo una relación de tantos años. Pero también invoco al Espíritu Santo. Tengo amistad con los santos, a quienes digo: ¡Ayudadme!; y la Santísima Virgen es siempre un gran punto de referencia.
Hablo con Dios, sobre todo mendigando, pero también dando gracias, o simplemente con alegría”.
Benedicto XVI, Luz del mundo. Barcelona 2010, Herder. Páginas 29-30

pregunta3¿Qué quiere Jesús?
PS: ¿Qué quiere Jesús de nosotros?
B16: “Quiere de nosotros que creamos en Él. Que nos dejemos conducir por Él. Que vivamos con Él. Y que así lleguemos a ser cada vez más semejantes a Él y, de ese modo, lleguemos a ser de la forma correcta”.
Benedicto XVI, Luz del mundo. Barcelona 2010, Herder. Página 178

El cristianismo ¿está ya agotado, pasado de moda?
PS: ¿No se podría partir de la base de que, después de dos mil años, el cristianismo simplemente se ha agotado, del mismo modo como en la historia de la civilización se agotaron también otras grandes culturas?
B16: “Si se mira superficialmente y sólo se tiene en el campo visual el mundo occidental, podría pensarse de ese modo. Pero si se mira más a fondo se ve que el cristianismo está desplegando al mismo tiempo una creatividad totalmente nueva.
Por ejemplo, en Brasil hay nuevas eclosiones católicas, como los Heraldos del Evangelio, jóvenes llenos de entusiasmo que han reconocido a Cristo como el Hijo de Dios y lo llevan al mundo.
pregunta2O bien pensemos en lo que significa la Iglesia para África. Ella es a menudo lo único que permanece entre los trastornos y destrucciones de las guerras.
Con menor nitidez pero a pesar de ello de forma inequívoca existe también aquí, en Occidente, el despertar de nuevas iniciativas católicas que vienen de dentro, de la alegría de personas jóvenes.
Tal vez el cristianismo asume hoy otro rostro. No tiene en sus manos el puesto de mando en la opinión pública del mundo: son otros los que allí gobiernan. Pero es la fuerza vital sin la cual las demás cosas no seguirían en pie. En tal sentido, soy muy optimista en cuanto a que el cristianismo se encuentra ante un nuevo dinamismo”.
Benedicto XVI, Luz del mundo. Barcelona 2010, Herder. Páginas 71-72

pregunta4Ser cristiano hoy, ¿misión imposible?
PS: ¿No es realmente imposible resistirse por completo a este tipo de propaganda mundial a favor de un comportamiento negativo?
B16: “Realmente necesitamos en cierto modo islas en las que la fe en Dios estén vivas e irradien. En las diferentes comunidades y movimientos, en las parroquias, en las celebraciones de los sacramentos, en las prácticas de piedad, en las peregrinaciones, etcétera, la Iglesia intenta hacer visible nuevamente la belleza del mundo y de la posibilidad de vivir”.
Benedicto XVI, Luz del mundo. Barcelona 2010, Herder.  Página 184

¿Tiene remedio el mundo?
PS: ¿Podemos salvar todavía este planeta por nuestras propias fuerzas?
B16: “De cualquier manera, por sus propias fuerzas el hombre no puede dominar la historia. Sólo puede ser salvado si en su corazón crecen las fuerzas morales; fuerzas que sólo pueden provenir del encuentro con Dios. En tal sentido lo necesitamos a Él, que nos ayuda a ser lo que nosotros mismos no podemos; y que nos reúne en una comunidad a la que llamamos Iglesia”.
Benedicto XVI, Luz del mundo. Barcelona 2010, Herder.  Página 191

pregunta5La Eucaristía ¿germen de revoluciones?
PS: Según dijo, ella [la Eucaristía] es el punto en que pivota toda renovación. Sólo a partir de su espíritu son posibles las revoluciones espirituales
B16: “Si es verdad -como creemos- que en la eucaristía está Cristo realmente presente, éste es el acontecimiento central sin más. No sólo el acontecimiento de un solo día, sino de la historia universal en su conjunto, como fuerza decisiva de la que después pueden provenir cambios.
Lo importante es que, en la eucaristía, la palabra y la presencia real del Señor en los signos forman una unidad. Por eso, a lo largo de la historia entera, las grandes figuras que han traído realmente revoluciones del bien son los santos, que fueron tocados por Cristo y trajeron impulsos nuevos al mundo”.
Benedicto XVI, Luz del mundo. Barcelona 2010, Herder. Páginas 165-166

El shock de ser elegido papa
PS: … Usted mismo rezó en el cónclave una jaculatoria como la que se conoce del huerto de Getsemaní: ‘¡Señor, no me hagas esto! ¡Tienes a otros más jóvenes y mejores!’
B16: “Ver lo increíble hecho realidad fue realmente un shock. Yo estaba convencido de que había otros mejores y más jóvenes. Por qué me hacía esto el Señor, tenía que dejarlo en sus manos. Yo intenté mantener la serenidad, confiando plenamente en que, ahora, Él me iba a conducir.
Justamente considero muy importante para mi vida entera esa frase del Señor: no os preocupéis por el mañana, cada día tiene su propio afán”.
Benedicto XVI, Luz del mundo. Barcelona 2010, Herder. Página 81

pregunta7¿El Papa se entera de lo que ocurre fuera del Vaticano?
PS: Algunos piensan que el papa se encuentra en una suerte de aislamiento. Piensan que sólo respira aire filtrado y que no se entera verdaderamente de lo que pasa ‘allá fuera’. Creen que no conoce muy bien las preocupaciones y las dificultades de los hombres
B16: “Por supuesto, no puedo leer todos los periódicos ni encontrarme ilimitadamente con gente. Pero, según creo, pocas son las personas que tienen tantos encuentros como yo. Sobre todo son importantes para mí los encuentros con los obispos del mundo entero. Son hombres que vienen para hablar conmigo sobre la Iglesia y sobre la vida en sus lugares de proveniencia.
Como es natural, también la comunidad doméstica papal es muy valiosa para mí. A ello se agregan las visitas de amigos de los viejos tiempos. En suma, podría decir que no vivo en un mundo artificial sino que a través de muchos encuentros, comparto de forma muy directa y personal la vivencia del mundo normal de esta vida cotidiana y de este tiempo”.
Benedicto XVI, Luz del mundo. Barcelona 2010, Herder. Páginas 86-87

¿Cómo se dirige la Iglesia?
PS: La Iglesia católica es el primer y mayor global player de la historia universal. Pero, como se sabe, no es una empresa, y el papa no es un dirigente de empresa. ¿Qué es diferente respecto de la conducción de un imperio multinacional de negocios?
B16: “Bueno, no somos un establecimiento de producción, no somos una empresa que aspira a obtener ganancias, somos Iglesia. Es decir, somos una comunidad de personas que se encuentra afincada en la fe. La tarea no es elaborar algún producto o tener éxito en la venta de mercancías. La tarea consiste en vivir ejemplarmente la fe, anunciarla y, al mismo tiempo, mantener esta misma comunidad de adherentes voluntarios, que se extiende a través de todas las culturas, naciones y tiempos y no se basa en intereses externos, en una relación interior con Cristo y, de ese modo, con Dios”.
Benedicto XVI, Luz del mundo. Barcelona 2010, Herder. Páginas 85-86

pregunta8¿Por qué visita España tantas veces?
PS: Usted parece amar muy especialmente a España. Ya ha visitado varias veces el país y estará de nuevo allá para la Jornada Mundial de la Juventud en 2011
B16: “España es uno de los grandes países católicos que ha regalado a la Iglesia grandes santos y grandes impulsos y que, además, ha marcado a América Central y del Sur. España ha sido siempre uno de los grandes países católicos con vitalidad creadora. Si Dios quiere y me encuentro todavía con vida, entraré de nuevo en contacto con él especialmente en la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid”.

martes, 17 de abril de 2012

MI CUERPO, LUGAR DE ENCUENTRO CON EL VERBO Y TEMPLO DEL ESPÍRITU

A menudo nos gustaría tomar la formula “oración del corazón” de manera simbólica. Hablar del corazón seria un modo imaginario de evocar algo de nuestro interior, es decir algo espiritual. Eso no es correcto. Todos los movimientos del corazón que representan el soporte de nuestra relación con el Padre son movimientos ligados a nuestro ser sensible, material. Sabemos por experiencia -a veces incluso a precio de nuestra salud- que las emociones verdaderamente profundas afectan a nuestro corazón físico.

Dios nos ha hecho así. En el relato del Génesis vemos a Yhavé modelando al hombre del barro de la tierra y afirmando al mismo tiempo que este ser material estaba hecho a su imagen y semejanza. Nuestro cuerpo no es un obstáculo en la relación con Dios. Al contrario, es la mismísima obra del Señor que nos ,ha creado como hijos llamados a recibirle a El en herencia.

Toda la economía de la encarnación del Hijo de Dios nos sitúa en las mismas perspectivas. La Iglesia, desde los primeros siglos, ha luchado con mucho empeño por defender la realidad de que Jesús es verdaderamente un hombre. Nació en la carne y vivió; nos enseñó, sufrió, murió y resucitó.

Estas son las obras humanas del Verbo de Dios que nos han dado y siguen dándonos la vida cada día. La Palabra de Dios llega a nosotros con palabras humanas. Nuestro pecado no ha sido purificado de manera simbólica sino a través de la efusión de la sangre que brota del cuerpo de Jesús. Él verdaderamente ha muerto y resucitado en su carne. Es esta resurrección material la que salva nuestras almas igual que nuestros cuerpos.

En fin, el Espíritu se nos dio a partir de la resurrección corporal del Hijo. Es él, el hijo de María quien nos envía al Espíritu desde el seno del Padre. No es la Palabra increada sino la Palabra encarnada que ha compartido nuestra existencia convirtiéndose en uno de los nuestros.

Experimentamos esta encarnación cada día a través de los sacramentos, la liturgia, la vida en comunidad, la pertenencia al cuerpo de la Iglesia. Todo esto es el fundamento inmediato, la presencia en nuestras vidas de la realidad de Cristo. Sepamos pues acoger a Jesús tal y como viene a nosotros, es decir dirigiéndose a nosotros en nuestro cuerpo. No nos precipitemos deshaciéndonos rápidamente de este intermediario que a veces consideramos un poco como una falta de pureza en nuestra relación con Dios. Eso no es verdad, no es una impureza, sino el mismísimo lugar de encuentro con nuestro Abba.

Igual que nos sería imposible imaginar la vida en comunidad si nuestros hermanos fueran seres sin cuerpo, puros espíritus a los que deberíamos de llegar más allá de su envoltura carnal, de la misma forma sería un rechazo a la realidad del amor de Dios querer abstraerse de la realidad material y carnal presente en el Hijo que viene a nosotros. Efectivamente, la Eucaristía que celebramos cada día es la celebración de un acto que ha contribuido a llegar en su Cuerpo y su Sangre a transformaciones profundas sin abandonarlas ni olvidarlas sino dándoles su plena significación: son una realidad material que es el Hijo de Dios. De la misma manera, nuestro cuerpo es la realidad de lo que somos nosotros con todo su peso, sus límites, sus restricciones. Es mi cuerpo quien entra en contacto con aquella realidad de la cual Jesús dijo:

“Esto es mi cuerpo.” En el encuentro de las dos realidades corporales se establece el contacto de vida entre Dios y yo.

“Si no coméis mi cuerpo y no bebéis mi sangre no tendréis vida en vosotros. Igual que el Padre me ha enviado y yo estoy vivo por él, así el que me come vivirá por mí” (Jn 6,57).

La consecuencia de este estado de cosas es que yo no podría rezar si no orara en mi cuerpo. No puedo abstraerme de mi realidad encarnada cuando me dirijo a Dios. Tampoco es una simple cuestión de disciplina religiosa si hay ciertos gestos impuestos y si existen condiciones materiales que me limitan cuando tengo que dirigirme a Dios. Todo esto corresponde a una única verdad: que Dios me quiere tal y como me ha creado. ¿Por qué voy a querer yo ser más espiritual que él?

Es necesario, pues, aprender a vivir con mi cuerpo y con todas las restricciones que me impone. La comida, el sueño, el sosiego, las enfermedades, los limites de mis fuerzas… no son obstáculos entre Dios y yo, al contrario representan la trama de la tela que establece la continuidad que no puede fallar entre lo más íntimo de la realidad divina y lo más concreto de mi existencia cotidiana. ¿Quién de nosotros no ha pasado por esta experiencia a veces terriblemente dolorosa de sentirse limitado, casi prisionero por culpa, por ejemplo, de problemas de salud?

Si nuestro corazón es leal no podemos decir más que una cosa: que es Dios quien viene a nosotros a través de esos contratiempos dolorosos. Ellos son el verdadero punto de inserción del amor de Dios en nuestra vida. Nuestro corazón acoge a Dios en la medida en que está atento a esta realidad que nos gustaría poder considerar inferior a nuestra vocación espiritual. Tengamos cuidado con las mentiras permanentes que el Príncipe de las mentiras intenta sembrar en nuestro corazón. No juguemos a espíritus puros; sepamos ser algo mucho mejor: hijos de Dios.

ALGUNOS CONSEJOS SOBRE LA ORACIÓN

En la oración no se trata de pedir cosas a Aquel que todo conoce. La oración no es para decirle a Dios lo que quieres sino para escuchar lo que El quiere para ti y que no es otra cosa que compartir lo que El es: Tranquilidad profunda, Beatitud, Paz, Bondad, Belleza, Amor ...

No se trata de pedir cosas sino de comprender que no necesitas nada más que la presencia de Dios y descansar en esa morada llena de sus cualidades.

Antes de orar debes de comprender que detrás de todos tus deseos de objetos o de situaciones del mundo, solo hay un deseo: la paz profunda. Y ese deseo último que tanto anhelas y que proyectas en los objetos y situaciones del mundo solo lo puedes obtener en la interioridad. La tranquilidad y la plenitud solo están en tu espíritu que es el espíritu de Dios.

Una persona se pone a orar cuando ha comprendido claramente la futilidad y la relatividad de todos los objetivos convencionales humanos que, aun teniendo su importancia relativa, no pueden darle la paz profunda, la plenitud que todo ser humano anhela con nostalgia. Es comprendiendo claramente esto bien sea por la propia inteligencia, o movido por las constantes dificultades de la vida, cuando uno se acerca a la Paz, la Belleza, la Bondad, la Plenitud y la Alegría que proporciona el contacto con lo Absoluto y con lo Sagrado a través de la oración en su calidad más contemplativa.

Sumergirse en el "acto orante" es el síntoma más claro de que se ha llegado al discernimiento (entre lo verdadero y lo falso), al desapego (de las cosas del mundo), a la sumisión (a la presencia de Dios), a la humildad (respecto a nuestra capacidad humana), a la sabiduría (habiendo comprendido donde está la plenitud y el gozo verdaderos), a la caridad (al abrazar en nuestra oración a toda la creación), y a todas las demás virtudes... Todas las virtudes están contenidas en la oración.

Orar es un acto simple de colocación ante la presencia de lo Sagrado.

No te compliques con rituales ni con palabrería o con lecturas excesivas. Orar es muy sencillo, no hace falta que te leas todos los libros que hay sobre el tema. Se trata de orar, no de leer sobre ello. Vale más un minuto de presencia en lo Sagrado que un año de lecturas sobre la oración.

El rato de oración es un paréntesis de tranquilidad en tu vida. Nunca tengas prisa. La prisa, la ansiedad, la complicación y la dispersión son los mayores enemigos del espíritu. Manténlos a raya cueste lo que cueste. Nunca te dejes llevar por ellos. Manténte todo el tiempo que haga falta hasta que reconozcas la presencia de lo Sagrado. Esto puede llevarte desde unos pocos minutos hasta horas. Ten paciencia y espera.

Evita hacerlo de manera mecánica y rutinaria; hazlo no por obligación sino por devoción. Eso te coloca en una actitud y en una atmósfera totalmente diferente.

El pensamiento racional puede llegar a ser un gran enemigo del espíritu. No pienses, razones ni elucubres sobre lo que haces. Simplemente hazlo; simplemente reza. Entra en esa atmósfera, no pienses sobre ella. El pensamiento no entiende esos estados y antes, durante o después de la oración, pondrá todo tipo de impedimentos y de razonamientos haciéndote ver lo absurdo de la practica. El pensamiento empleará todo tipo de argumentos de lo más convincentes e ingeniosos¡ No hagas caso al pensamiento ! Diga lo que diga la mente, tú continúa con tu práctica de oración.

Ten en cuenta que esto te sucederá incluso después de muchos años de práctica y de frecuentación de esos "lugares del Espíritu". Muchos son los testimonios de personas de oración y de vida interior que así lo confirman. Nunca hagas caso a esos pensamientos. La mente pensante, hiperdesarrollada en las personas actuales, no puede abarcar ciertas moradas y se resiste con todas sus fuerzas poniendo una barrera que debemos vencer con perseverancia e inspiración.

* * *

Enciende una vela delante del Oratorio y siéntate en el suelo, con las piernas cruzadas, sobre los talones o en un banquillo, según prefieras.

Puedes permanecer así desde unos minutos.... hasta el día entero. No hay límite para la adoración. Acuérdate del consejo evangélico de «permanecer en oración constante»

Preferentemente puedes rezar el Santo Rosario o el Ave María, haciéndolo con tranquilidad y dejando que en tu alma se reproduzca la receptividad de la Virgen María ante el anuncio del Angel.

También puedes emplear una invocación más simple como por ejemplo:

AVE MARIA, ORA PRO NOBIS

La repetición se ira poco a poco uniendo a la respiración, AVE MARIA al tomar aire, ORA PRO NOBIS al expulsarlo.

En algún momento o circunstancia puedes añadir la invocación de una cualidad marial que sea adecuada a ese momento. Por ejemplo: Ave María, Ora pro Nobis; Stella Matutina, Ora pro Nobis. O también: Ave María, Ora pro Nobis; Salus infirmorum, Ora pro Nobis. Tu verás que cualidad es la necesaria en ese momento. Las letanías son una fuente de inspiración permanente para estos casos.

Puede llegar un momento en el cual el aliento en si, se transforma en oración. El contenido de la palabra se trasvasará al aliento, al cuerpo y al mundo. Entenderás lo que es «ver a Dios en las formas y las formas en Dios».

Si decides usar otra plegaria, mira que sea una sencilla frase o palabra que evoque en ti lo Sagrado y que repetirás con tranquilidad dejándote impregnar por su sabor.

Puedes centrar tu atención en el Corazón. Eso enraiza la oración en el cuerpo y despeja a la mente del continuo pensamiento. De esa manera el espíritu se "corporaliza" y el cuerpo se "espiritualiza". En el corazón vivirá entonces una llama orante permanentemente encendida; como una luz que señala donde hay un "templo vivo de Dios".

Puedes de vez en cuando abrir los ojos un momento y mirar a la imagen que te inspira de manera que añadas un impulso más hacia las alturas a través de la visión.

No fuerces la plegaria ni mucho menos la respiración, una de las claves fundamentales de la oración está en aprende la manera de que la plegaria "suceda" por si misma a su propio ritmo, "se rece" en ti, lo mismo que la respiración "ocurre" sin ningún esfuerzo.

Los momentos más propicios para la oración son el amanecer y el anochecer (los tradicionales momentos de Laudes y Vísperas), pero puedes hacerlo en cualquier otro momento del día o de la noche.

Con el tiempo la oración se irá haciendo continua en tu vida, tanto la «Oración Verbal» cuando sea posible, como la «Presencia en el Sabor de lo Sagrado» que se mantendrá como plano de fondo a lo largo de todo el día. De la "oración verbal" se pasará a la "oración de actitud" o a la "oración de estado". Será el "estado de belleza" o el "estado de amor" o el "estado de alegría" el que se estabilizará como plano de fondo de la acción y ese estado será una oración continua.

Sobre ese sagrado "lienzo de fondo" veras que se van dibujando las situaciones, los movimientos, las conversaciones, el trabajo etc... Toda tu vida quedará cubierta por el manto de tranquilidad de lo Sagrado e iluminada por la "dorada luz del Thabor"; un gran manto de tranquilidad, lucidez, comprensión y gracia que irá abarcando las situaciones, las personas, los paisajes, en cada momento de tu vida.

También con el tiempo esa invocación, ese sabor o esa luz, se mantendrán por la noche durante los sueños.

Si sois una familia, acostumbraros a orar juntos al atardecer o antes de dormir. ¡Apaga la televisión y enciende el Oratorio... tu alma te lo agradecerá!

A los niños les resulta muy fácil la oración siempre y cuando no se les complique con palabrerías inútiles o con doctrinas que no llegan a comprender. Enséñales a orar con el Ave María o con una invocación Mariana simple. Ya tendrán tiempo para doctrina y teología más adelante. Los niños captan magníficamente el "sabor" de lo Sagrado y les deja un recuerdo indeleble en sus almas. Valen más unos minutos de oración contemplativa todas las noches –viendo además el ejemplo de sus padres– que todas las explicaciones teóricas que se les pueda dar. Cuando sean mayores te agradecerán las horas pasadas en esa atmósfera sagrada en vez de viendo la televisión. Habrás sembrado una semilla de paz, alegría y plenitud con unas consecuencias que ni siquiera imaginas ahora.

Si en periodos largos de oración sientes molestias en el cuerpo, aprende a moverte muy lenta y armoniosamente. Inclínate hacia delante, hacia los lados o extiéndete hacia atrás. Haz armoniosa y lentamente torsiones hacia los lados o cualquier otro movimiento que te alivie las molestias. Aprende a moverte tan suavemente que el movimiento no perturbe el estado de oración. Así el movimiento también será oración e invocación.

De la misma manera que una palabra o una frase pueden invocar y evocar lo sagrado, también un movimiento, un gesto o la evocación visual de una imagen pueden hacerlo. Si sinceramente ese es tu caso hazlo así, pero no lo hagas por estar a la moda o por ser original; mira si eso realmente te sitúa en presencia de lo Sagrado. A fin de cuentas lo que importa es llegar a la presencia de Dios y el vehículo que empleemos para ello será simplemente aquel que más nos ayude a ese fin.

Reconocerás la presencia del Espíritu por sus frutos. Ahí donde aparezca una Alegría sin motivo mundano, una Bondad desinteresada, un Amor en estado puro y sin excepciones, una Belleza que todo lo abarca con su manto, una Paz interior y un Agradecimiento independientes de las circunstancias exteriores, ahí estará sin duda el Espíritu.

Cuando aparezca esa Alegría sin objeto, contémplala, quédate mirándola; permanece en esa vivencia durante todo el tiempo que puedas, minutos, horas o días. Cuando aparezca la Bondad, contémplala, quédate impregnándote de esa vivencia; quédate con ella todo el tiempo que puedas. Así con todas las demás cualidades divinas: el Amor, la Libertad, la Misericordia, La Infinitud, el Silencio, la Paz profunda, etc... Conforme vayan apareciendo en la oración, quédate contemplándolas y así irán tomando cada vez más presencia en tu vida.

También reconocerás la presencia de lo Sagrado cuando al intentar describir la vivencia aparezcan las paradojas. Expresiones como: una "vacuidad plena", una "plenitud sutil", un "silencio sonoro", una "densidad ligera", una "soledad acompañada", etc. denotan que se ha visitado ese lugar donde mora el Espíritu.

A veces también lo puedes reconocer por algunos cambios físicos: notarás un cambio en la respiración que tomará una calidad "diferente", más profunda o más intensa o más lenta, según el momento o las personas. Puedes notar también algunos cambios en la calidad de la mirada, o en la relajación de la columna o de los plexos nerviosos. Pero todos estos cambios, si es que ocurren, ocurrirán de manera espontánea y como consecuencia de la profundización, no puedes forzarlos ni fingirlos desde afuera.

De la oración contemplativa al silencio contemplativo solo hay un paso. No fuerces el silencio; llegará de forma natural cuando el alma quede impregnada del Espíritu en una unidad, entonces de manera natural cesará la repetición de la plegaria y te mantendrás en la simple presencia silenciosa. No quieras, por orgullo, llegar a lo más alto y permanece tranquilamente ahí donde Dios te ha puesto y donde puedas sentir su presencia. En estos tiempos es una pena que muchas personas con gran capacidad y vocación de interioridad, por querer llegar directamente al último peldaño de la unión mística.... ni siquiera alcanzan el primero de paz interior. El silencio forzado será un silencio "vacuo", desprovisto de gracia, y que no tiene ningún sentido espiritual. Con frecuencia incluso se convierte en algo angustioso. Eso en vez de acercarte al Cielo, te deja a las puertas del Infierno. El silencio en sí mismo no es el objetivo, sino la presencia de Dios. La presencia de Dios viene acompañada de silencio, pero el silencio no siempre es acompañado por la presencia de Dios.

La palabra caerá como una fruta madura cuando aparezca lo que ella invoca. Entonces reposa y descansa en ese Santo Silencio, en esa Santa Presencia. Cuando veas que ese perfume desaparece, cuando veas que vuelve la inquietud o la sequedad, entonces vuelve a la palabra hasta que el fuego se avive de nuevo. Una y mil veces.

Por otra parte no debes tampoco forzar la oración verbal, la palabra, cuando veas que el silencio te ha tomado o esté llamando a tu puerta. En esos momentos, incluso la palabra que te elevaba puede convertirse en un estorbo y hacerte descender de esa «ligereza plena». No tengas miedo al silencio. La simple presencia, o el simple aliento son oración cuando están impregnados de Gracia y de Sacralidad.

Si tienes la bendición de encontrar un maestro de oración aprende de él, será una gran suerte. Desgraciadamente en los tiempos que corren, esto es cada vez más difícil por no decir imposible. Esto no debe desanimarte, confía en la inspiración y en la ayuda del Espíritu Santo y haz el camino en soledad. Si no tienes ayuda en la tierra confía en la ayuda del Cielo. La ayuda para la vida del espíritu llega a raudales a las pocas personas que, en este profanado mundo de hoy en día, optan por una orientación interior. Con el tiempo puede que encuentres a algunas pocas personas como tú. Os reconoceréis enseguida.

Aunque estés en soledad, ponte en camino y ora en soledad. El mundo del espíritu ha estado desde siempre lleno de ermitaños y solitarios, y ahora, con el actual descalabro espiritual, sigue estándolo aunque permanezcan ocultos en las ciudades. Si lo puedes hacer en grupo o en familia hazlo así, pero sea cual sea la situación no dejes de Meditar, Orar y Contemplar lo Sagrado.

No puede un ser humano hacer acto más bello que la oración. Sumergirse en el acto orante es sumergirse en la belleza que encierra dicho acto... El abandono y la entrega al acto orante es la mayor belleza que puede acompañar nuestra vida; esa entrega... esa rendición ante lo que nos sobrepasa...

Uno puede optar por cubrir su vida con un manto de belleza o permanecer en la sequedad, el desasosiego, la inquietud, la fealdad o en la amargura. En algún momento de tu vida tendrás que optar por lo uno o por lo otro, más allá de ideologías, argumentaciones y razonamientos de la mente pensante.

Merece la pena apostar por lo primero y que tu paso por este mundo esté acompañado de la Luz, el Calor y la Belleza de lo Sagrado, convirtiéndote así en un foco de irradiación de esas cualidades para tu entorno.

Si tu impulso y tu vocación son fuertes, esa opción se hará de una vez y para siempre. Pero lo más habitual es que esa opción sea un gesto que se renueva cada día o cada momento del día en una apuesta y una decisión constante.

Hay momentos de "sequedad" interior; cuando la "noche oscura", el desánimo y la aspereza invaden cada célula. En esos momentos lo mejor es poner orden en la vida exterior y mantener un "mínimo" de oración. Pueden bastar tres avemarías a la mañana y tres a la noche. Eso no cuesta ningún esfuerzo a pesar de que estemos en plena "noche oscura". Aunque te parezca poco, eso es mejor que nada. En esos momentos tienes que ser humilde y reconocerte en tu humanidad. No puedes en ese estado ponerte metas muy altas; se como un niño, Dios no te pide nada más allá de tus posibilidades actuales. Comprobarás como tan solo tres avemarías pueden obrar milagros...


PEQUEÑO TRATADO DE ORACIÓN CONTEMPLATIVA

PARA BUSCADORES SOLITARIOS DE DIOS

Según la Inspiración del Espíritu y la experiencia personal

EL DESORDEN Y LA LUCHA Y EL DESPOJO DE LA IMAGINACIÓN

Por un desorden, consecuencia del pecado original, cada facultad, dice Santo Tomás, busca su bien propio sin ocuparse del bien común, aunque el conjunto haya de perecer. Sucede entonces como cuando hay que domar a una manada de fieras. Que no se consigue sino con el látigo y sin perderlas de vista. Y si uno carece de dominio sobre sí mismo, sobre todo al principio, aquello es una jaula de fieras. No bajéis a ella so pretexto de dominarlas a latigazos. No lo lograríais. Cerrad la trampa y subid hacia Dios. ¿Cómo lograrlo? Es un secreto, pero el Espíritu Santo os lo enseñará.

Además, que el Enemigo merodea siempre alrededor de las almas. Y aquellas que se le escaparon y se esfuerzan en servir a Dios le son particularmente odiosas. Para turbarías lo intenta todo. Quiere impedir que den frutos. Y para eso arremete contra las flores en cuanto éstas brotan. Pues cada flor que cae antes de tiempo es un fruto perdido para la cosecha. Y cada buen pensamiento apagado por el miedo, cada buen deseo sofocado por el te-mor, son otras tantas flores estériles. El Demonio lo sabe. Y por eso excita en el alma esos mil pequeños brotes importunos y turbadores de necia vanidad, de envidiosa susceptibilidad, de iracunda impaciencia, de caprichosa avidez que molestan, inquietan, paralizan, intimidan, y acaban por dividir simultáneamente la atención del espíritu y la aplicación de la voluntad.

Dios, en cambio, jamás está en la turbación o en la inquietud; por esos signos reconoceréis, pues, siempre, que aquello no es de Él. ¡Es tan sutil el Demonio para dañar a las almas de vida interior!



DESPOJO DE LA IMAGINACIÓN

Un punto sobre el que hemos de insistir es la educación de la imaginación.

La imaginación es la zona en que confluyen las facultades superiores y las inferiores. Adueñarse de ella tiene así la mayor importancia. Pero no se consigue fácilmente... Paciencia, pues, y tiempo al tiempo.

No tenemos sobre la imaginación un poder despótico, sino político. Ganémosla por destreza. Presentémosle imágenes buenas y santas; dejémosla libre, si es necesario, vigilándola. Poco a poco, cuando las demás facultades hayan sido ganadas por Dios, formará al lado de ellas.

La regla general es el Age quod agis de los antiguos. Terminar con las discusiones inútiles sobre lo que acabamos de hacer, con las preocupaciones sobre lo que hemos de hacer más tarde. Lo que hemos de vigilar, regular y dominar es la imagen que está siempre al final de la acción lo mismo que estuvo en su origen. Atengámonos únicamente a la imagen de lo que hacemos, pero sin precisarla más de cuanto sea menester. Que durante este tiempo el fondo del alma está unido muy suavemente a Dios. Insistamos mucho sobre este punto.

Multiplicar las imágenes es aumentar el desasosiego, dividir las fuerzas de la atención. Durante la acción, no tengamos en la imaginación más que una imagen; la de la cosa que hagamos. En la meditación, por otra parte, en lugar de combatir las distracciones, vale más que nos volvamos hacia Dios y vayamos derechos a Él por un movimiento vigoroso del alma.

Ocupad vuestro espíritu, pero en paz y con paciencia. No le deis a moler más que muy buen trigo. Que trabaje lentamente. Las lecturas inútiles no sirven más que para hacer girar la imaginación en el vacío. Pero los molinos no están hechos para girar, sino para moler. La conclusión es fácil de deducir.

Para ver mejor los «armónicos» de una idea principal y sus ideas afines, debilitad el sonido de aquélla. Y dedos: agrando, luego exagero.

No escuchéis el rumor que se forma en vuestra alma; eso es, por lo menos, perder el tiempo. Dejad más bien que la tierra siga girando. Procurad vivir a la manera de las almas desasidas. Uníos a Dios por lo más alto del alma. No esperéis a mañana para concluir vuestros trabajos de construcción. Hacedlo desde ahora mismo.

Vigilad mucho vuestras fuentes, vuestros puntos de partida, como se vigila un cruce de agujas o una cimentación. Pues sin eso, y ayudados por la lógica, podéis construir todo un edificio sobre la arena, sin punto de apoyo, en el aire. Y ya sabéis lo que sucede... A menos de que las conclusiones a las que lleguéis os adviertan por sí mismas que habéis equivocado el camino...

En el descanso, suprimid despiadadamente todo ensueño imaginativo en cuanto lo vislumbréis. Dad a Dios la fidelidad de no ocuparos más que de Él y Él os dará enseguida la Gracia, para hacer lo que sea preciso y para resolver los problemas pendientes.

Hay períodos en los que la «rueda de molino» es muy difícil de parar; es preciso saber soportar esas importunidades de la imaginación. No persigáis entonces a Dios, sino volved hacia Él suavemente las facultades superiores. Es lo más seguro e, incluso, lo más fácil. Velar sobre la salud, la moderación en la marcha, en la escritura, etc., ayuda mucho. Pues en la pobre máquina humana todo se relaciona.

Importa mucho evitar todo lo que agita, inquieta y turba. ¿Sobre quién descansará mi Espíritu sino sobre el humilde y el pacífico? ¡Tenemos tanta necesidad del Espíritu Santo!

Acordaos de que la imaginación es tanto más de temer y de vigilar cuanto que no siempre se equívoca necesariamente.

Robert de Langeac - La vida oculta en Dios

Silencio y oración


Si nos dejamos guiar por el libro más antiguo de oración, los Salmos bíblicos, encontraremos en ellos dos formas principales de la oración. Por un lado, la lamentación y la llamada de auxilio, y por otra el agradecimiento y la alabanza. De un modo más escondido, existe un tercer tipo de oración, sin súplica ni alabanza explícita. El Salmo 131, por ejemplo, no es más que calma y confianza: «Mantengo mi alma en paz y en silencio… Pon tu esperanza en el Señor, ahora y por siempre.»

A veces la oración calla, pues una comunión apacible con Dios puede prescindir de palabras. «Acallo y modero mis deseos, como un niño en brazos de su madre.» Como un niño privado de su madre que ha dejado de llorar, así puede ser «mi alma en mí» en presencia de Dios. La oración entonces no necesita palabras, quizás ni reflexiones.

martes, 10 de abril de 2012

Mejoramos nuestra salud psíquica a través de la oración y los sacramentos.

En estos 26 años de Psicóloga ejerciendo la clínica en el consultorio, he observado que los pacientes que aceptan mi invitación a acercarse a la vida de la gracia, la vida de oración y los sacramentos de la eucaristía si es posible mas de una vez por semana, alcanzan mejorías mas rápidamente, que si no se unen a Dios.
Hermano si sientes que tu vida esta hundiéndose, que has caído en un vacío que no puedes llenar, si te sientes deprimido, con miedos, o recurres al alcohol o las drogas cuando aparece alguna dificultad busca ayuda profesional, pero antes arrodíllate a los pies de Jesús crucificado. Cuéntale todas tus dolencias y penas, pídele que guíe tu vida hacia el profesional que El ha elegido para que te sane.
Y si ya estas en una terapia, acompáñala de oración.
Acércate a un Sagrario, allí esta Jesús Vivo esperándote con el Corazón abierto. Jesús va a hacer en ti maravillas. Tu vida es lo mas importante que tienes, porque Cristo te ama con un amor de predilección y te espera siempre con sus brazos abiertos para sanarte, acompañarte, guiarte hacia lo mas perfecto.
La vida eterna querido hermano, empieza aquí en la tierra con la vida de la gracia. Los santos San Martín de Porres, , Santa Rosa de Lima han podido , y nos invitan a seguirlos.. han alcanzado una capacidad de amor, es tan honda la absorción en Dios, que Dios les regala el cielo acá en la tierra.
¡Cuanto puede hacer un alma que entra en Jesús a través de la Santísima Eucaristía¡ en vida de gracia¡. Aquellos que dicen yo rezo y Dios no me escucha, siempre les pregunto ¿estas en gracia? ¿ te confiesas, asistes a misa? ¿rezas? No es lo mismo querido hermano estar en pecado, que vivir en estado de gracia
Todos podemos rezar, pero debes estar en gracia para ser escuchado, porque
la sabiduría solo habita en el alma en gracia, purificada por la Vida en Dios.
Anímate querido hermano a acercarte a la vida divina, que te regala Cristo en el banquete eucarístico,
Ojala te levantes, despiertes. Hermano desperta . Tu vida puede ser espléndida, llena de situaciones maravillosas . Tu vida querido hermano si se la entregas a Dios y dejas que EL te conduzca , si eres dócil y te rendís a los pies de Jesús en el Sagrario , tu vida comenzara a experimentar felices sorpresas.
Hermano la vida de la gracia es hermosa, es la promesa de Jesús, bienaventurados, felices
Felices los que tienen alma de pobres, los misericordiosos, los mansos, los humildes , felices...
Anímate vuela alto, no te arrastres ni te conformes con lo bajo, con las migajas y los los subsuelos que ofrece el mundo, con lo superficial, la vida artificial..
.
La vida profunda y verdadera comienza cuando te determinas por el bien, por la vida divina y por la sobre naturalización del hombre , que te ofrece la vida de la gracia . Lo divino participa en tu corazón
Sin la vida de la gracia no somos nada, es mas estamos en peligro, en peligro de no ser.
Vamos querido hermano determínate. Que alegría si te determinas.
Mi mayor deseo es que seas plenamente feliz, que tu corazón sea todo de Dios.
Psicologa Adriana Taccone

lunes, 5 de marzo de 2012

miércoles, 8 de febrero de 2012

Mi homenaje a la vida escondida, trapenses,cartujos, carmelitas, y todos los hermanos contemplativos

  La vida consagrada contemplativa me inspira a adentrarme en el silencio adoratriz y en la
  pureza absoluta de una familia de almas, que viven en PRESENCIA DE DIOS día
  y noche, buscando la contemplación en la unión con el Altísimo en su forma
  más pura.
  Una familia en intimidad con Cristo vivificada por el Espíritu Santo.
  Su proximidad con Dios, se distingue en sus semblantes.

  El silencio es Palabra de Dios.

  En sus gestos escondidos , hay gentileza y distinción del Espíritu.
  La vigilancia inmutable es al Verbo, a la Palabra."
 
  En la soledad de la celda, se comprende el misterio trinitario.
 
  El Amado se reúne con su amante y lo comulga. Lo Divino se junta a lo
  humano en un intimidad de amor en común alianza.
  El don contemplativo , es vida exigente.
 Viven recogidos para Dios.Solo Dios. Su entrega deja relucir su búsqueda. Ser de Dios más allá de ser santos.  Los hermanos coantemplativos son usinas de luz y de Amor universal. Se inmolan  unidos al Sacerdocio de Cristo por todos.
 ALMAS CRISTO.
  Estas almas santas ordinariamente traen en si un no se que de grandeza y  dignidad que causa detenimiento y respeto a los demás por el efecto
  sobrenatural de su trato cara a cara con Dios
  San Juan de la cruz
 
  Dios los separo del mundo como casta santa y bendita entre los hombres.
  Dios se advierte en sus trabajos cotidianos, se percibe en sus gestos y
  posturas, se ve en su oración,
  La consagración de sus vidas es total a DIOS.
  Viven en plegaria perfecta. Sus oraciones personales en la celda, se   intensifican junto a las oraciones comunitarias.
 
  Ver la vida consagrada   me anima a tener esperanza y creer en la
  comunión de los santos.

  En mi corazón los siento cercanos y cuando estoy en oración me siento unida  a ellos.  Y agradezco a Dios por sus almas que me hacen saborear la perfecta piedad al verlos Me dona suavidad y dulcificación.
Un concebirme familia Es la  impasibilidad del Espíritu Santo a través de sus criaturas y de todo lo  creado .

 Adriana

sábado, 21 de enero de 2012

Ser, Conciencia, Plenitud.

Al principio parece que el silencio es un vacío, donde no hay nada, pero si persistimos, poco a poco ese silencio lo percibimos como pleno, lleno precisamente de esos valores que tanto anhelamos y necesitamos en nuestra vida. Son la expresión espontánea de nuestra verdadera naturaleza. Cuando entramos en nuestro interior, en el silencio, sentimos esa paz que tan inútilmente hemos buscado fuera, ese amor, esa belleza, esa armonía, esa justicia, cuya búsqueda exterior tanto dolor y frustración ha ocasionado.

Allí encontramos el equilibrio, la justicia, la paz, la bondad, la sinceridad auténticas, es decir, todas las cualidades que se derivan de la manifestación primera de lo Absoluto, son la primera expresión de la Trinidad que en la tradición hindú es Sat-Chit-Ananda: Sat (esencia-existencia), Chit (conciencia), Ananda (felicidad-plenitud).

En esta tríada, que se ve en todas las manifestaciones, primero es el creador y esa primera manifestación de la Trinidad está en el fondo de nuestra conciencia, de allí surgen todos los valores de fuerza, seguridad, energía, etc..., que tanto necesitamos. Y ahí es donde hay que buscarlos para luego poder expresarlos en nuestra existencia cotidiana. En el exterior, sólo hallaremos sus indicios entre sombras.

Lo externo nos lo despierta, pero lo despierta dentro de nosotros. Es por eso por lo que no podemos encontrarlos fuera.

El silencio es creador porque allí es donde encontramos la fuerza del Creador de lo que es, la potencia de ser. Cuando lo vivimos así, todas las inseguridades, todos los miedos, todas las debilidades desaparecen ante nuestra verdadera seguridad interna, ante nuestra potencia de lo que somos. Si somos capaces de centrar nuestra mente, de no dispersarnos en las formas y en los sentimientos externos y entramos en lo profundo de nosotros, quedándonos allí tranquilamente, encontramos que somos por encima de todo, no es que seamos esto o aquello que nos falta, sino que sencillamente somos. A pesar de estar enfermo, soy. A pesar de que me han insultado, soy. A pesar de todas mis carencias externas, soy.

Cuando descubro que soy esa felicidad, dejo de depender de que las circunstancias sean de una o de otra manera y empiezo a vivir la alegría de saberme felicidad pase lo que pase externamente. Y el camino para llegar a ello es sencillamente saltar las representaciones mentales, las ambiciones, las angustias, los miedos, los deseos, la avidez de los sentidos, y dejarse caer en ese silencio profundo de la conciencia para constatar que lo que en principio parecía un vacío, se va llenando de lo real, que está pleno de felicidad y de amor, que vienen a ser lo mismo. Amor y felicidad son idénticos.
LA ATENCION LIBERADORA

CONSUELO MARTIN

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Ermitaños Eucarísticos del Padre Celestial







Eucarísticos del Padre Celestial “porque vivimos centrados en la Eucaristía, que es la que nos da la fuerza y la espiritualidad para toda nuestra obra evangélica. La Eucaristía tiene tres dimensiones: es Tabernáculo de adoración, Altar de inmolación y Hostia de irradiación. Nuestra vida quiere ser eso: oración, ayuno y penitencia. La penitencia es la inmolación y, claro, la caridad es la irradiación del apostolado”. (P. Antonio Lootens)
*

“No hay crisis de vocaciones, lo que sucede es que el llamado actual es a una vida consagrada austera, ascética, de pobreza real”. (P. Antonio Lootens)

Los Ermitaños y Ermitañas Eucarísticos del Padre Celestial fueron fundados por el P. Antonio Lootens y la Madre Andrea de Jesús en Costa Rica en 1993. Se establecieron en 1994 en la Archidiócesis de Bucaramanga (Colombia), bajo los auspicios de su arzobispo de aquel entonces, el Cardenal Darío Castrillón Hoyos. En una finca montañosa y boscosa, a quince kilómetros de la capital, se estableció el Eremitorio donde los religiosos y religiosas viven su vocación contemplativa en oración, silencio y penitencia.


Su carisma consiste en prolongar místicamente la Eucaristía, siendo tabernáculos de adoración que suben a la montaña a solas a orar. Se ocupan en exclusivo de las cosas del Padre y procuran agradarle de modo que esté siempre con ellos. Los Ermitaños y Ermitañas viven cada uno en su ermita, en soledad y silencio, exceptuando la Santa Misa, el Oficio Divino y las recreaciones que contemplan las Constituciones. Ayunan dos veces a la semana y, como viene siendo tradición en la ascesis eremítica, no comen carne. Todo lo que consumen lo producen en sus mismos huertos. Los fines de semana reciben a los fieles que quieren recibir los Sacramentos de la Eucaristía y la reconciliación, aprender a orar, o recibir dirección y orientación espiritual. La comunidad del eremitorio está formada por un centenar de hombres y mujeres, situada en Bucaramanga (Colombia).


Contacto:

Ermitaños Eucarísticos del Padre Celestial
A.P. 1601 B/ga
Piedecuesta- Santander (Colombia)

E-mail:

eepcmaria@yahoo.es
ermitanos@arquidiocesisbucaramanga.org

Ermitaños

Los eremitas o ermitaños, también llamados anacoretas, surgieron en Egipto y en otros lugares de la cuenca mediterránea a partir del siglo III. Ermitaños célebres de los primeros tiempos fueron San Pablo y San Antonio Abad. Especial importancia tuvieron los Padres del Desierto, pues dejaron una rica herencia espiritual, recogida en los Apotegmas o Dichos de los Padres.

Los eremitas dejaron el mundo para buscar a Dios en la oración, la soledad, la penitencia y la pobreza. A partir de la vida eremítica se desarrolló posteriormente el monacato, y los ermitaños fueron integrándose en los distintos cenobios, donde cabía la posibilidad de retirarse, una vez comprobado el espíritu (como exige San Benito), a ermitas cercanas a los monasterios.


«La Iglesia reconoce la vida eremítica o anacorética, en la cual los fieles, con un apartamiento más estricto del mundo, el silencio de la soledad, la oración asidua y la penitencia, dedican su vida a la alabanza de Dios y salvación del mundo. Un ermitaño es reconocido por el derecho como entregado a Dios dentro de la vida consagrada, si profesa públicamente los tres consejos evangélicos, corroborados mediante voto u otro vínculo sagrado, en manos del obispo diocesano, y sigue su forma propia de vida bajo la dirección de este». (CIC 603)

Durante los siglos X-XIII, se dio un florecer de la vida eremítica, tendencia que siempre ha estado presente en la Iglesia aunque con diversa intensidad. Podemos establecer cuatro grandes grupos relacionados con el eremitismo:

a) Eremitismo monástico: En algunos monasterios, bien sea de Benedictinos o Cistercienses, después de haberse el monje ejercitado en la vida comunitaria, se tiene la posibilidad de entregarse a la vida eremítica en soledad y oración sin dejar de estar sometido a la obediencia del Abad y a la estabilidad de lugar en que profesó.

b) Eremitismo independiente: Son aquellos eremitas que no están vinculados a ninguna institución monástica, ni profesan Regla alguna. Es actual el fenómeno del eremitismo urbano. Éstos están sujetos a la jurisdicción del Obispo correspondiente.

c) Reclusos: Es la forma de eremitismo más severa. El eremita vive recluido en su celda de la que no sale jamás, incluso llegando a emparedarse en ella. En estas celdas tenían una pequeña ventana por donde seguían los Oficios Litúrgicos y recibían el escaso alimento.

d) Órdenes de carácter semi- eremítico: Se trata de aquellos Institutos Religiosos que conjugan la vida cenobítica y la eremítica dentro de la estabilidad de un monasterio, o en un convento destinado a tal fin. En este tipo de comunidades, los monjes o frailes se reúnen para el Oficio Divino en la iglesia, la Santa Misa, el Capítulo Conventual, las recreaciones normativas y en algunos casos las comidas. Cuando no se está en comunidad, el monje permanece en su celda, dedicado a la oración o a la formación intelectual, o en dependencias entregado al trabajo manual. Veamos algunas de estas Órdenes Religiosas:


Antiguos Ermitaños de San Pablo

- Orden de San Pablo y San Antonio Abad: La tradición coloca su origen en el Obispo Osio de Córdoba, que tras el Concilio de Nicea (325) se habría traído monjes ermitaños orientales a la Península Ibérica. Esta Orden fundó varios eremitorios en España, y aunque siempre fueron relativamente pocos, nunca faltaron las vocaciones. Tras el Concilio de Trento (1545) en que se suprimió la vida eremítica, los ermitaños tuvieron que acceder a incluir en sus vidas ciertos actos comunitarios si no querían ser suprimidos. Hasta los años 40 del s. XX, la vida eremítica se desarrolló con tranquilidad y estabilidad. Sin embargo, comenzaron a escasear las vocaciones y hubo divisiones en la Orden. Unos cuantos la abandonaron para dar inicio a la Congregación de los Fossores de la Misericordia para el cuidado de los cementerios.

Los que quedaron veían disminuir sus efectivos, así que decidieron fusionarse con una Orden vinculada al eremitismo: los Carmelitas Descalzos que seguían este género de vida en sus Santos Desiertos. Se integraron en el Carmelo Descalzo en 1957 con la aprobación de la Santa Sede.


- Camaldulenses: Fundados por San Romualdo en 1012 en Italia, y reformados en 1520 por el Beato Pablo Giustiniani. Lo característico de su carisma es que tratan de conjugar la vida cenobítica benedictina con la eremítica, dando la preferencia a esta última. Cada religioso ocupa una celda, saliendo de ella para el Oficio Divino, que se celebra en la iglesia, las horas de trabajo matutinas, y para las recreaciones comunitarias. El tiempo restante lo pasan en sus celdas, ocupados en la meditación de la Palabra de Dios y en la contemplación de las realidades divinas. Existen una Congregación Camaldulense (160 monjes) afiliada a la Orden de San Benito, y otra independiente llamada de los Ermitaños Camaldulenses del Monte Corona, con 136 monjes. Ésta última, tiene en España un monasterio o yermo: Yermo Camaldulense de "Ntra. Sra. de Herrera". Aptdo. 406 A.P. 09200 Miranda de Ebro- Burgos.


- Orden de la Cartuja: Iniciada con el ejemplo de vida de San Bruno en el 1100. Es una institución monástica enteramente consagrada a la contemplación, ajena a todo ministerio exterior. No es la Cartuja un Instituto de vida puramente solitaria, sino una mezcla de soledad y vida común. Así lo estableció el Fundador. Por eso ni la soledad ni el silencio son absolutos. Se hallan mitigados por un paseo semanal fuera de Casa, y una o dos recreaciones semanales.


- Orden de San Jerónimo: Su origen radica en varios grupos de eremitas españoles e italianos que deseaban imitar la vida de San Jerónimo en comunidad. El Papa Gregorio XI los aprueba en 1373, dándoles como norma de vida la Regla de San Agustín y permitiéndoles llamarse frailes o Ermitaños de San Jerónimo. De tendencia puramente contemplativa, en soledad y silencio, en asidua oración y animosa penitencia, los monjes conjugan la vida solitaria con la dimensión comunitaria.


- Carmelitas Descalzos: Los Santos Desiertos carmelitanos son prolongación viva del espíritu de oración, fraternidad y observancia de los Santos Teresa de Jesús y Juan de la Cruz. Son lugares apartados donde el silencio, la austeridad, la paz y la oración son las columnas de un estilo de vida que se mueve entre lo monacal y lo eremítico. Los frailes reparten la jornada entre el Oficio Divino y la oración comunitaria y personal, y los trabajos manuales. En España existen actualmente dos Desiertos: San José de las Batuecas (Cáceres) y San José de Rigada (Cantabria).

- Otros: Otras Órdenes y Congregaciones también tuvieron y algunas mantienen en la actualidad casas de especial recolección y eremitorios, como la Orden de Hermanos Menores o los Hermanos Menores Capuchinos. Nuevos Institutos que han acogido esta dimensión eremítica son los Hermanos y Hermanas de Belén, de la Asunción de la Virgen y de San Bruno, o los Ermitaños Eucarísticos del Padre Celestial.

En España tenemos una Congregación Eremítica de Derecho Diocesano que lleva el nombre en honor de aquella extinta de la que hablamos: Congregación de Ermitaños de San Pablo y San Antonio. Actualmente queda un eremitorio en Valldemossa.


Ermitaños de Valldemossa

. Ermita de la Santísima Trinidad. 07170 Valldemossa (Mallorca).Tel. 971 612 112


También están los Hermanos Ermitaños de la Virgen del Carmen que desean vivir el primitivo ideal carmelitano de aquellos Santos Padres que se establecieron en el Monte Carmelo para vivir en oración bajo el signo de María Santísima. Contacto: Monasterio de Santa María de los Arenales y San José. 14740 Hornachuelos (Córdoba). Tel. 957 64 05 35

lunes, 31 de octubre de 2011

ORACIÓN E INTELIGENCIA

La actividad más elevada de la inteligencia, es la Oración. Solo la Oración hace a la inteligencia capaz de su objeto: el Ser. Hay ahí una relación ontológica necesaria. Sin la Oración, la inteligencia se desvía de su objeto y se dispersa en la vanidad, lo contingente, lo efímero. La Oración, dice el catecismo, es una elevación del alma hacia Dios. El alma es elevada, «asumida» como la Virgen en su Asunción, pero ella es elevada en los Cielos por los Angeles, mensajeros del Espíritu. Ya que «nosotros no sabemos lo que debemos pedir a Dios en nuestras plegarias, peor el Espíritu mismo ora por nosotros con gemidos inefables,... diciendo: Abba, Padre» (Romanos VIII, 26 y 15). Y el Apóstol dice también: «Yo oraré con el espíritu, pero yo oraré también con la inteligencia; cantaré con el espíritu, pero cantaré también con la inteligencia» (1 Corintios XIV, 15). En efecto el Espíritu Santo, que ora en nosotros, nos conduce al Padre por el Logos. Es el «Trisagion», la triple acción de gracias: Sanctus, sanctus, sanctus, por la cual la Trinidad se hace Gloria a si misma a través del hombre. Y «nadie puede decir Jesús es el Señor, si no es por el Espíritu Santo» (1 Cor. XII, 3).

El Salmista declara: Os meum aperui et attraxi spiritum. Orar = orare = os aperire = abrir la boca. Así el Soplo divino y el Verbo-Intelecto que proceden del Padre y que vuelven al Padre, constituyen los «motores divinos» de la Oración que «eleva el alma hacia Dios». Nosotros estamos al nivel de la ontología, y no de la sicología.

La Patrística se hace echo de esta doctrina, sobre todo en lo que concierne a la inteligencia: « La oración sin distracción es la intelección más alta de la inteligencia»; «La oración es una ascensión de la inteligencia hacia Dios»; «El estado de oración es un habitus impasible que, por una amor de lo supremo, embelesa sobre las cimas intelectuales al intelecto pleno de sabiduría»; «La plegaria es un estado del intelecto, destructor de todos los pensamientos terrestres»; «Aquel que ora en espíritu y en verdad no obtiene de las criaturas las alabanzas que dirige al Creador: es de Dios mismo desde donde él alaba a Dios»; «La salmodia equilibra las pasiones y apacigua la intemperancia del cuerpo; la Oración hace ejercer a la inteligencia su actividad propia»; «La oración es la actividad que encuentra su dignidad de la inteligencia»; «La salmodia revela la sabiduría multiforme; la oración es el preludio de la gnosis inmaterial y uniforme» (Evagiro Pontico, Pequeña Filocalia).

«La oración no se separa del intelecto lo mismo que el sol de sus rayos. Sin ella, las preocupaciones sensibles envuelven al intelecto como las nubes sin agua y le separan de su esplendor propio» (Elías Ecdicos).

Abbé Henri Stéphane

viernes, 14 de octubre de 2011

SOBRE LA CONTEMPLACIÓN

ANTONIO: Los peces que permanecen en la tierra, mueren. Así también los monjes que rondan por fuera de su celda, pierden el tono de su esijia (contemplación). Así como el pez tiene que retornar acto seguido al mar, el monje tiene que retornar a su celda. Sino, viviendo a fuera olvidaréis lo de dentro.

ARSENIO: Un día rogó a Dios: Senyor conducidme hacia la salvación. Y sintió una
voz que le decía: "Arsenio huye de tu egoísmo y practica el esijia. Ésta es la raíz de la impecabilidad.

MOISÈS: Permanece sentado en tu celda y ella te lo enseñará todo.

Abad PASTOR: El principio de todos los males es el descuido.

Abad PASTOR: Hay que huir del ser dominado por las pasiones corporales. Pues todo el tiempo que uno es llevado por sus ataques, se parece a un hombre que esta colgado sobre un pozo profundo. Su enemigo le precipitará fácilmente a cualquier momento que le complazca. Pero cuándo el hombre está lejos del dominio de las pasiones corporales, se parece al que vive lejos del pozo. Si el enemigo le quiere precipitar, Dios le envía su socorro.

SINCLÈTICA: Es mejor vivir entre muchos y llevar en espíritu la vida solitaria que estar solo y vivir deseando la multitud. A quien esta distraído, el agitación no le deja ver los propios pecados, el que guarda el esijia ve todas sus carencias.

domingo, 9 de octubre de 2011

Thomas Merton y el silencio

“El silencio puede ser un gran problema o una inmensa gracia. Cuando se convierte en una regla excesivamente formalizada, deja de ser una fuente de gracia y se transforma en un problema porque no constituye una experiencia bienhechora. Durante mucho, demasiado tiempo, nuestro silencio ha sido en verdad una forma de ausencia, un estar ausentes los unos respecto de los otros. Debemos permitir que el silencio se impregne de presencia y de luz. Solo entonces será fuente de vida”. (TM, Manantiales, 18/19)
de Amigos de Thomas Merton

martes, 4 de octubre de 2011

Abre tu corazon al movimiento de la gracia


Es mucho mejor ser separado de la visión del mundo en esta noche oscura, por muy penoso que eso pueda resultar, que morar fuera, ocupado en los falsos placeres del mundo... Porque cuando estás en esa noche, te encuentras mucho más cerca de Jerusalén que cuando estás en la falsa luz. Abre tu corazón al movimiento de la gracia y acostúmbrate a residir en esta oscuridad, intenta familiarizarte con ella y encontrarás rápidamente que la paz, y la verdadera luz de la comprensión espiritual inundarán tu alma...
Walter Hilton, un místico inglés del siglo catorce dice en su Scale of Perfection

sábado, 17 de septiembre de 2011

La oración incesante



Nunca tocamos suficientemente a fondo la miseria para clamar a Dios, pues el grito que llega de lo profundo es siempre escuchado.

Todavía hoy, después de haber suplicado tanto y de encontrarme en un estado en el que no tengo más solución de recambio que la oración, estoy íntimamente persuadido de que apenas he comenzado a suplicar. Cualesquiera que sean los gritos de angustia arrancados a nuestro corazón de piedra, no son nada al lado de lo que el Señor espera de nosotros en materia de súplica. Con un toque de humor, casi podríamos decir que ni siquiera hemos comenzado a suplicar. No soy yo quien lo dice, sino el mismo Jesús, que amonesta a sus apóstoles con estas palabras: Hasta ahora no habéis pedido nada en mi nombre. Pedid y recibiréis, para que vuestra dicha sea completa (Jn 16,24).

Pero reconozco también que no sabría nada de la oración de súplica, de la que tantos religiosos, e incluso sacerdotes, no conocen gran cosa, cuando no la critican incluso, si no hubiera pasado por las pruebas que he experimentado. Y en este sentido doy gracias a Dios por haberme hecho pasar por ahí, pues era el único medio de sumirme en la oración. Una historia que ya he contado en La oración del corazón permitirá comprenderlo.



DÍA Y NOCHE.Jean Lafrance
Ediciones Paulinas. Madrid 1993

jueves, 15 de septiembre de 2011

El silencio y tus miserias


No hay silencio verdadero si no aceptas tu propia miseria, si no permites a Jesús que viva tu miseria, que more en tu miseria.
Para alcanzar el silencio, has de tener tu corazón en paz, y no tendrás nunca paz en tu corazón si tu pobreza te perturba.
Tu pobreza, tu miseria, es el barro que se adhiere con fuerza a la raíz de tu propio ser. Si asumes tu barro, si lo reconoces como parte de tu vida, no se te hará pesado, no te impedirá avanzar. Entonces piensas en Cristo, que te ama en tu pobreza. Él se hace pobre. Llega a ser pecado para redimir tu pobreza y, asumiéndola, te libera.

Ora desde tu miseria, peregrino orante. Vive en comunión con ella, reconócete en ella. Recuerda a Cristo esclavo y asume tu miseria. Ama a Cristo presente en tu miseria, vive en comunión con Él. Orarás, orarás y tendrás paz.

Sé solidario y comprensivo ante la miseria del hermano, porque tu oración te lleva a reconocerte en su miseria y a reconocer a Cristo presente en tu miseria.

Dios te ama en tu pobreza. Jesús quiere vivir tu pobreza: ten paz. Él te ama tal y como eres. Abre tu vida y permítele al Señor encarnarse en tu pobreza y en tus miserias. Él quiere orar en ti, por eso asume y redime tu pecado.

Viviendo en actitud orante serás humilde de corazón.

En la paz del silencio cava la tierra de tu alma para prepararla a recibir la semilla de la humildad, fuente de la oración y de la vida en Dios.

Contempla en silencio: Él te ama y te ama tal y como eres. Que no te inquieten tus miserias. Él, el padre, el tres veces santo te ama, cercano y comprensivo, en comunión con tu alma pobre.

Déjate guiar por Dios y permite que el viento del Espíritu Santo llene las velas de tu barca.

Si deseas hacer la ruta del silencio, deberás vivir en la humildad y en la pobreza de alma.

Ten paz. No te inquietes por nada. Acéptate. Asume en paz tu vida. Porque no podrá haber silencio en tu alma si no hay aceptación confiada de la propia limitación, si no reconoces tu pecado y te expones a la misericordia liberadora de Cristo.

Jaume Boada i Rafí O.P. - Peregrino del silencio

"No debáis nada a nadie, sólo sois deudores en el amor" (Rm 13,8)

Usa el crucifijo . Da testimonio de Cristo Vivo .

Usa el crucifijo . Da testimonio de Cristo Vivo .
Colgate la cruz en el cuello, te protegera de todo peligro, sera tu aliada en la tentacion y espantara todo mal.